La Fiscalía reveló este martes que el presunto autor del atraco armado contra una entidad financiera en la zona de Equipetrol sería un empresario chileno que, presuntamente, decidió cometer el robo después de que su negocio enfrentara problemas económicos. El sospechoso identificado como Rodrigo Alejando C. G., fue aprehendido tras un operativo conjunto entre la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) y el Ministerio Público.
El fiscal Carlos Gutiérrez explicó que las investigaciones permitieron identificar al extranjero mediante un minucioso trabajo de seguimiento de cámaras de vigilancia y la recolección de pruebas que lo vinculan con el asalto registrado el pasado 20 de julio en una sucursal de la entidad financiera FIE, de donde fueron sustraídos de Bs 28.600.
«Hubo una coordinación muy buena entre la Policía Nacional y el Ministerio Público para esclarecer este hecho que sorprendió a toda la ciudadanía, porque una persona ingresó con un arma de fuego, redujo al personal de seguridad, realizó disparos y robó casi 29.000 bolivianos de la entidad financiera», señaló el fiscal.
Durante la conferencia de prensa, el comandante departamental de Santa Cruz, David Gómez, presentó al ciudadano Rodrigo Alejando C. G., de 50 años, y señaló que en la entrevista preliminar el sindicado admitió haber perpetrado el robo en la entidad financiera de la zona de Equipetrol.
“De acuerdo con la declaración del aprehendido, el móvil para cometer este delito sería porque este sujeto tiene muchas deudas y por desesperación habría cometido este hecho tipificado como robo agravado”, precisó el jefe policial
Por su parte, el fiscal Gutiérrez indicó que el aprehendido tenía un negocio en un centro comercial de la capital cruceña, aunque, aparentemente, su emprendimiento no prosperó.
«Es una persona que tenía, supuestamente —todavía no lo voy a confirmar— una actividad comercial, un negocio en un centro comercial y no le hubiera ido bien en su situación comercial. Pero eso no significa que uno tenga que actuar de la forma en que él actuó, utilizando un arma de fuego y poniendo en riesgo a la sociedad», afirmó.
Entre los principales elementos de prueba, la Policía confirmó el secuestro de Bs 1.000, el arma de fuego presuntamente utilizada durante el atraco, además de prendas de vestir que el sospechoso habría usado el día del hecho.
“Solo se recuperó mil bolivianos. El resto del dinero (el detenido) pagó de manera inmediata una deuda que tenía que cumplir”, detalló Gómez.
El fiscal explicó que la identificación del sospechoso demandó varios días debido a retrasos en la obtención de imágenes de videovigilancia de algunos inmuebles y establecimientos privados. Según detalló, una vez obtenidas las grabaciones, los investigadores reconstruyeron el recorrido del atracador desde la entidad financiera hasta el inmueble donde residía.
«Se hizo un seguimiento de todas las cámaras de seguridad hasta llegar a identificar el lugar exacto donde vivía. Incluso se estableció que recientemente se había cambiado de domicilio y que residía muy cerca del lugar donde ocurrió el robo», sostuvo.
Las imágenes también permitieron identificar características físicas del sospechoso, entre ellas tatuajes en ambos brazos y rasgos faciales que coincidían con el hombre captado durante el atraco.
El fiscal señaló que estos indicios fortalecen la hipótesis de que el ciudadano chileno es el principal autor del robo agravado. Agregó que la forma en que se ejecutó el robo evidencia una planificación previa y que por ahora no existen suficientes elementos para atribuir participación a otros involucrados en el atraco. / EL DEBER

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