La crisis por el desabastecimiento de diésel continúa profundizándose en el departamento de Tarija, generando una creciente alarma entre los trabajadores del sector del autotransporte. Gabriel Pérez, ejecutivo de la Federación del Autotransporte 15 de Abril, manifestó su profunda preocupación ante el incremento constante de las filas en los surtidores locales.
Según el dirigente, la situación en la capital tarijeña se ha complicado debido a que vehículos procedentes de provincias y municipios cercanos, como Villazón y Camargo, están arribando a la ciudad para intentar abastecerse. Los choferes prefieren desplazarse durante un par de horas hasta Tarija antes que enfrentar las esperas de entre cuatro y cinco días que se registran en el eje central del país o en sus zonas de origen.
Pérez señaló que, si bien en la región aún no se alcanzan las filas kilométricas observadas en Cochabamba, el volumen de demanda está sobrepasando la capacidad de las estaciones de servicio. Esta sobrecarga perjudica directamente la operatividad del transporte urbano e interprovincial, reduciendo la frecuencia de viajes y afectando el sustento económico de las familias.
Finalmente, la dirigencia del sector hizo un llamado urgente a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) para coordinar reuniones de fiscalización. Exigen un incremento en la asignación de cupos de combustible y mayor presencia institucional para controlar la distribución.

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