Tras reportarse recientes ataques de caninos de raza pitbull en el barrio Juan Pablo II registrado este pasado domingo, la activista por el bienestar animal Carmen Rosa Valencia exigió la aplicación efectiva de la Ley 553, norma dictada en Bolivia hace una década que regula la tenencia de canes de razas consideradas potencialmente peligrosas. Valencia cuestionó el término «peligrosas» y sugirió denominarlas «razas fuertes», señalando que la fuerza de mordida de animales como los Pitbull, Rottweiler o Doberman requiere cuidados específicos, espacio suficiente e interacciones diarias de ejercicio físico para evitar conductas agresivas.
La activista denunció que en diversos barrios predomina la cría e irresponsabilidad de propietarios que utilizan a estos animales como «guardias de seguridad» amarrados o sueltos en vía pública. Explicó que esta negligencia pone en riesgo a transeúntes y niños, registrándose incidentes graves donde la intervención vecinal ha sido determinante para evitar tragedias mayores. Asimismo, lamentó el vacio de fiscalización por parte de Zoonosis y la falta de sanciones a propietarios reincidentes.
Valencia instó a las autoridades a socializar la normativa vigente e implementar los requisitos legales para la tenencia de estos caninos, entre los que figuran el registro obligatorio en Zoonosis, la autorización formal emitida por la FELCC y la adquisición de un seguro de responsabilidad civil frente a eventuales incidentes. Finalizó haciendo un llamado a la concienciación social promoviendo la adopción responsable por encima de la compra sin regulación.

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