En un acto de responsabilidad ciudadana, un conductor de taxi intervino al percatarse de que una mujer caminaba por la avenida Circunvalación en completo estado de ebriedad, acompañada por su hijo de aproximadamente dos años. Ante la evidente situación de desprotección, el taxista trasladó a ambos a la Estación Policial Integrada (EPI) Lourdes para ponerlos a resguardo.
El hecho se registró cerca de las 11:00 de la noche, momento en que los equipos de turno de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia acudieron al lugar. Profesionales en psicología y trabajo social brindaron contención emocional al pequeño, quien se encontraba visiblemente asustado y, al no hablar aún, no pudo proporcionar datos sobre otros familiares para proceder a la restitución inmediata.
Waldo Tarifa, funcionario de la DNA confirmó que en cumplimiento del artículo 188 de la Ley 548 (Código Niña, Niño y Adolescente), el menor fue derivado a un centro de acogida para garantizar su protección. Por su parte, la madre quedó en calidad de arrestada tras reaccionar de manera violenta contra el taxista y las autoridades durante la intervención policial.
Desde la Defensoría informaron que, tras el cumplimiento del arresto, se notificará a la progenitora para evaluar su conducta. Autoridades recordaron que el artículo 35 de la Ley 548 exige el ejercicio de una paternidad y maternidad responsable para velar por el desarrollo integral de los menores.

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