El aeropuerto de Catania, en la isla de Sicilia, permanecerá cerrado este jueves debido a la erupción del volcán Etna y a la abundancia de ceniza volcánica en la atmósfera, después de varios días de interrupciones y cancelaciones masivas.
La situación ha provocado importantes alteraciones en el tráfico aéreo italiano en plena temporada alta. Unos 700 vuelos han tenido que ser cancelados, desviados o reprogramados entre los días 8 y 11 de agosto, según datos de SAC, la empresa gestora de la infraestructura.
Parte de las operaciones han sido trasladadas al aeropuerto de Palermo, que ha absorbido cerca de 190 vuelos, aunque su distancia con Catania, de varias horas por carretera, está provocando grandes dificultades para miles de pasajeros. Según estiman las autoridades y el sector turístico, la emergencia afecta ya a unos 100.000 viajeros y podría ocasionar pérdidas de entre 12 y 24 millones de euros para la economía local.

La actividad eruptiva del Etna continúa siendo elevada. El Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) ha informado de la presencia de varias bocas efusivas activas a distintas cotas de la montaña, con coladas de lava que avanzan por la ladera oriental hasta la zona deshabitada del Valle del Bove. Aunque los expertos han detectado una ligera reducción de la presión acumulada en el sistema volcánico, la actividad explosiva interna sigue registrando niveles muy altos.
El ministro italiano de Protección Civil, Nello Musumeci, ha vuelto a cuestionar la ubicación del aeropuerto de Catania por su proximidad al volcán y ha reabierto el debate sobre la necesidad de trasladar la infraestructura a una zona menos expuesta a este tipo de fenómenos.
Kilauea, nueva erupción en Hawái
Mientras tanto, el volcán Kilauea, uno de los más activos del planeta, ha iniciado una nueva fase de erupción en Hawái en las últimas horas. Se trata del episodio número 53 de la actual secuencia eruptiva que se desarrolla en el cráter Halemaʻumaʻu, dentro del Parque Nacional de los Volcanes de Hawái.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), se registra actividad con fuentes de lava de entre 25 y 30 metros de altura, que horas después han superado los 150 metros, acompañadas por una columna de gases y cenizas que se elevó a más de 5.000 metros sobre el nivel del mar.
A diferencia de lo que ocurre en Sicilia, la erupción permanece confinada al interior del cráter y no representa por el momento una amenaza directa para las zonas habitadas. Kilauea mantiene una actividad eruptiva intermitente desde diciembre de 2024, con decenas de episodios de emisión de lava separados por breves periodos de pausa./RTVE

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