La crisis por el abastecimiento de diésel en el país comenzó a generar efectos colaterales en las tareas de infraestructura municipal. En Cercado, la Dirección de Obras Públicas confirmó que la falta de combustible afectó el desarrollo normal de sus actividades, reprogramando los trabajos que requieren uso intensivo de maquinaria pesada.
Las autoridades locales explicaron que la escasez obliga a perder tiempo en filas dentro de los surtidores para reabastecer a las unidades. Asimismo, la logística para trasladar la maquinaria pesada debió modificarse: ante la falta de provisión directa en turriles, los equipos deben ser transportados mediante vehículos lowboy hasta los puntos de carga.
Desde la entidad municipal señalaron que el consumo diario estimado para la flota operativa oscila entre los 300 y 400 litros de diésel. Para contrarrestar el impacto y evitar la paralización total de los proyectos, la dirección activó una estrategia orientada a intensificar las labores manuales con personal de cuadrilla. De esta manera, se busca garantizar la atención de requerimientos en los barrios, mientras que las obras dependientes de maquinaria pesada se reprogramarán progresivamente hasta regularizar el suministro.

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