El sector del transporte federado ha manifestado su firme postura en rechazo a cualquier iniciativa o propuesta orientada a la legalización de vehículos indocumentados, conocidos como «chutos», advirtiendo que esta medida afectaría severamente la economía de sus afiliados.
Impacto económico y competencia desleal
Gabriel Pérez, representante del sector, expresó su preocupación argumentando que los choferes del transporte público han adquirido deudas bancarias significativas para renovar su parque automotor. Según los dirigentes, admitir o regularizar vehículos ingresados de manera ilegal representaría una competencia desleal que pondría en riesgo la estabilidad económica de miles de familias que invirtieron de forma legal.
Asimismo, señalaron que los anuncios sobre posibles procesos de legalización provocan un incremento directo en el contrabando y en el ingreso clandestino de automotores desde países vecinos. Alertaron que esto no solo saturaría aún más las vías urbanas, sino que fomentaría actividades ilícitas ligadas al robo y tráfico de vehículos.
Medidas de presión y llamado a las autoridades
El gremio ratificó las resoluciones tomadas a nivel nacional por las federaciones del transporte, asegurando que mantendrán una postura intransigente frente al Gobierno y la Asamblea Legislativa. «No vamos a permitir de ninguna forma la legalización de lo que es ilegal», enfatizaron. De esta manera, el sector se declara en estado de alerta permanente para frenar cualquier proyecto normativo.

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