Tras una evaluación minuciosa junto a sus bases, las juntas escolares del distrito cercado en Tarija emitieron un pronunciamiento oficial este viernes para manifestar su rotundo rechazo al anteproyecto gubernamental que pretende modificar de manera parcial la actual normativa educativa. desde el sector de los padres de familia se advirtió que parches normativos o la derogación de artículos aislados solo confirman que el sistema actual requiere un cambio estructural de fondo.
En entrevista con los medios locales, el presidente de la junta escolar de distrito cercado, Franklin Arancibia, cuestionó duramente la estrategia del ejecutivo nacional respecto a la socialización del anteproyecto de ley dirigido a los diferentes sectores y gobiernos departamentales. según el representante, el propio gobierno, al pretender suprimir determinados artículos de la ley 070 (Avelino Siñani – Elizardo pérez), admite implícitamente que la norma actual ha quedado obsoleta.
«Ellos mismos con su anteproyecto nos están diciendo que la ley 070 no sirve, que tenemos que actualizarla», aseveró Arancibia, recordando que desde el inicio de su gestión en 2023 ha exigido de manera pública una transformación integral del sistema educativo boliviano.
Los padres de familia recordaron que tanto durante las campañas políticas como al asumir funciones la actual ministra del área, se prometió una reestructuración profunda del sistema educativo que hasta la fecha no se ha materializado. en lugar de cumplir con una reforma estructural acordada, el gobierno opta por parches jurídicos que, a juicio de las juntas escolares, no responden a la realidad ni a las necesidades reales que atraviesan los municipios y departamentos del país.
«No estamos de acuerdo con derogar únicamente algunos artículos», enfatizó el dirigente, al remarcar que Tarija exige la abrogación definitiva de la normativa vigente y la construcción de una nueva ley educativa. esta propuesta debe consolidarse según el sector—mediante un trabajo participativo y conjunto con todos los actores fundamentales de la educación, y no de manera unilateral o con la cúpula de unos cuantos sectores.
La postura de las juntas escolares cobra mayor relevancia ante el anuncio del magisterio urbano nacional de iniciar un paro movilizado de 48 horas a partir del próximo lunes, como medida de protesta frente a estas mismas políticas gubernamentales.
Ante este panorama de conflictividad en puerta, Arancibia hizo un llamado firme y urgente tanto al nivel central del estado como al magisterio boliviano para priorizar el diálogo y evitar medidas de presión que pongan en riesgo el desarrollo escolar.
«Los únicos perjudicados no van a ser el gobierno ni el magisterio, van a ser los chicos. eso es lo que tenemos que pensar», reflexionó el representante de los padres de familia, anunciando que enviarán solicitudes formales de reunión a la federación de maestros para buscar consensos y evitar perjuicios en las aulas.
Finalmente, las juntas escolares reiteraron que se mantendrán vigilantes y firmes en su exigencia de reformular el modelo educativo nacional, priorizando las necesidades pedagógicas de la niñez y juventud tarijeña por encima de soluciones temporales.

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