Tras dejar el Ministerio de la Presidencia, José Luis Lupo reconoció que uno de los mayores desafíos de su gestión fue impulsar el desmantelamiento del “viejo Estado”, que se consolidó durante los 20 años de gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS).
“Lo más difícil es desmantelar el viejo Estado, el Estado que nos dejaron después de 20 años, que fue instituido para saquear el país y que fue instituido para poder simplemente manejar en piloto automático con precios internacionales altos. Ese Estado no sirve, ese Estado es el que hay que cambiar”, afirmó Lupo en conferencia de prensa.
El exministro se reunió la mañana de este martes con periodistas para hacer un balance de su gestión, referirse a los cambios en el Órgano Ejecutivo y responder consultas.
Aseguró que es necesaria una transformación estructural de las instituciones porque los funcionarios son transitorios, mientras que las entidades permanecen. En ese sentido, sostuvo que deben implementarse sistemas sólidos que garanticen eficiencia, objetividad y transparencia.
Respecto a la lucha contra la corrupción en el Ministerio de la Presidencia, indicó que el Viceministerio de Transparencia tramita más de 300 procesos relacionados con “adjudicación directa, procesos en las empresas públicas, procesos que se han abierto durante nuestro gobierno, que tienen que ver con anteriores gestiones y también con nuestra gestión que se están llevando adelante”.
“Obviamente no puedo yo anticipar culpabilidad o no de la gente, eso lo verá la justicia y lo verán los procesos administrativos que se vayan a abrir. Pero sin duda irregularidades han existido y muchas”, afirmó.
Lupo indicó que existen trabajadores “heredados con inamovilidad” y que otros no pueden ser removidos durante 20 años debido a las disposiciones que rigen la función pública.
Antecedentes
El presidente Rodrigo Paz anunció la noche del lunes que Lupo dejó el Ministerio de la Presidencia y que fue elegido como embajador de Bolivia ante la Organización de Estados Americanos (OEA), designación que aún requiere la aprobación del Legislativo. En su lugar asumió el hasta entonces canciller Fernando Aramayo, quien fue reemplazado por Héctor Huanca.
Además, informó que el Ministerio de Planificación fue eliminado y que sería absorbido por el de Economía.
También anunció que el Ministerio de Turismo fue reemplazado por una agencia.
Respecto a la OEA, Lupo resaltó la importancia del organismo porque atiende, entre otros asuntos, dos temas clave: el fortalecimiento de la democracia y los derechos humanos.
Indicó que uno de los objetivos será posicionar a Bolivia en el ámbito internacional bajo una democracia inclusiva que permita expresar las aspiraciones democráticas de todos los bolivianos.
“Este foro político nos va a permitir llevar la voz de Bolivia para defender la democracia, no solamente a nivel de país, sino a nivel hemisférico. Obviamente hay grandes proyectos que se pueden atribuir dentro del sistema interamericano”, agregó. / BRÚJULA NOTICIAS

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