Luego de que el Gobierno Nacional retirara la subvención al diésel disparando el precio del litro de 3.78 a 17.95 bolivianos, el alcalde de Tarija, Johnny Torres, destacó el enorme esfuerzo del municipio para lograr un hito crucial: mantener en Tarija la tarifa de transporte público más baja de todo el país a solo 3.50 Bs, superando a ciudades como Potosí o Sucre.
Torres durante las mesas de diálogo planteó el desafío ineludible de concertar una «tarifa justa». La máxima autoridad municipal enfatizó que la prioridad innegociable es evitar el colapso del servicio sin asfixiar el bolsillo de las familias tarijeñas más humildes, para quienes el pasaje diario representa una parte vital de su presupuesto.

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