Los servicios de neumología, clínica médica y oftalmología en la región han registrado un incremento notable de pacientes tras la humareda generada por los últimos incendios. La exposición continua al humo y la inhalación de partículas de quemazón están provocando cuadros severos de tos, irritación ocular y dificultad respiratoria, con una afectación de mayor gravedad en pacientes con patologías previas como el asma.
Vivian Torres, jefa de epidemiologia del San Juan de dios, remarca la importancia de tomar precauciones básicas de bioseguridad para proteger las vías respiratorias y la vista. Se recomienda el uso de barbijos para evitar la inhalación directa de humo y partículas en suspensión, así como de lentes de protección contra las cenizas y el polvo. Asimismo, para quienes participan en labores de asistencia o contingencia, se aconseja el empleo de guantes y calzado adecuado como botas de cuero, evitando el uso de zapatillas informales que puedan ocasionar caídas o accidentes en áreas inestables.
La inhalación prolongada de estas partículas puede acarrear repercusiones de salud a largo plazo para la población general, vulnerando especialmente a niños y adultos mayores. Ante esta situación, las autoridades del sector salud hacen un llamado a la responsabilidad comunitaria para prevenir el inicio de focos de fuego, recordando que la humareda y la contaminación ambiental impactan de manera generalizada en toda la región.

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