Comerciantes de carne de cerdo en el Mercado Campesino de Tarija advierten sobre un inminente incremento en el precio del producto debido al alza en los costos de transporte por el incremento del diésel y la subida de precio en insumos clave para las granjas productoras.
Según explicaron las vendedoras, los productores ganaderos han anunciado reajustes en sus precios de venta ante el encarecimiento de los insumos esenciales para el alimento del ganado. Uno de los productos más afectados es el maíz, un derivado indispensable para la nutrición del chancho, cuyo quintal ha experimentado un incremento significativo al pasar de 105 a 120 bolivianos.
Esta situación genera una reacción en cadena que afecta directamente tanto a los intermediarios como a los consumidores finales. Las comercializadoras señalan que, si bien la carne de cerdo solía mantenerse como una de las opciones más accesibles en el mercado, la combinación de factores económicos obliga a trasladar los costos adicionales al consumidor. «Todo está caro, desde el transporte hasta el alimento de los animales. Si a las granjas les cuesta más producir, inevitablemente los precios van a subir para la población», expresaron con preocupación desde un puesto de venta.
Actualmente, el costo de la carne de cerdo varía según el corte, situándose el kilo en torno a los 30 bolivianos, mientras que el costillar alcanza los 35 bolivianos y cortes como el lomito o matambre oscilan entre los 40 y 45 bolivianos. Sin embargo, las vendedoras prevén que estos precios sufrirán modificaciones en los próximos días conforme llegue la nueva producción, lo que continuará impactando negativamente en la economía familiar.

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