El proyecto hidroeléctrico Carrizal ha dado un paso decisivo al ser catalogado como una prioridad de alcance nacional, tras su incorporación oficial en el Plan de Desarrollo Económico y Social del Estado. Según informó a la prensa el parlamentario Rodrigo Fuentzalida, la obra ya cuenta con el diseño final concluido y cumple rigurosamente con la normativa ambiental, garantizando que no generará daños en la cuenca del río Pilcomayo.
Esta megaobra no solo busca transformar la matriz energética del departamento de Tarija, sino también la de todo el país. Actualmente, las fuentes renovables aportan entre un 23% y 25% de la electricidad en Bolivia. Con la puesta en marcha de Carrizal, esta cifra superará el 45%, permitiendo reemplazar el uso de gas natural en la generación eléctrica y abriendo la posibilidad de exportar excedentes de energía limpia hacia países vecinos.
Para avanzar en su concreción, la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) deberá llevar a cabo la actualización de costos hasta fin de año, además de encarar un proceso de socialización con pueblos indígenas como los Weenhayek y comunidades locales de Villa Montes y provincias aledañas.
Con la aprobación del marco de inversión público-privada, se prevé captar financiamiento externo para la ejecución. El proyecto tiene una duración estimada de 7 años de construcción y se espera que las primeras obras inicien entre este año y el próximo, marcando un hito decisivo para la estabilidad energética y el impulso económico del país.

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