La Alcaldía Municipal de Cercado, en coordinación con la Cooperativa de Agua y Alcantarillado de Tarija (COSALT) y la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR), dio inicio a la segunda etapa de inspección y control ambiental en el embovedado de la quebrada Víbora Negra, con el objetivo de erradicar las conexiones clandestinas de aguas residuales.
Durante los operativos, las autoridades identificaron que varios vecinos infractores reabrieron cañerías previamente selladas para continuar vertiendo desechos de sanitarios de manera ilegal. Tras haber detectado inicialmente 11 conexiones irregulares y proceder a su clausura, se constató que al menos siete de ellas fueron destapadas de forma reincidente.
Ante esta situación, el municipio anunció el inicio de acciones legales y sanciones contra los propietarios reincidentes. «Lamentablemente, ante la actitud negativa y reiterada de algunos vecinos, nos vemos obligados a recurrir a las instancias judiciales. Buscamos revertir la calificación de contaminación de Tarija y recuperar el potencial turístico de la ciudad», señalaron los técnicos a cargo.
Para medir el impacto de las intervenciones, la alcaldía coordinará con el laboratorio de la universidad local la toma de muestras en cinco puntos estratégicos. Esto permitirá evaluar la calidad del agua vertida y constatar la reducción de la contaminación en la quebrada del Monte y el río Guadalquivir.

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