Los vecinos del barrio Germán Busch se encuentran en estado de alerta ante el preocupante incremento de casos de mordeduras de canes y la presencia masiva de animales sueltos en la vía pública. La situación ha generado temor generalizado entre las familias, transeúntes y escolares que transitan a diario por las diferentes calles de la zona.
En los últimos meses, la problemática ha escalado considerablemente. Miriam Ortega, presidenta del barrio Germán Busch, informó que desde que asumió la presidencia de la zona hace cinco meses, ha recibido aproximadamente 10 denuncias formales relacionadas con ataques y mordeduras de perros que deambulan por las calles.
Según la autoridad barrial, muchos de estos animales tienen propietarios que insisten en dejarlos fuera de sus domicilios, ignorando las advertencias y notificaciones previas. El peligro no se limita únicamente a las agresiones físicas directas, sino también a los accidentes de tránsito provocados por la presencia intempestiva de canes en las arterias del barrio.
Ortega relató con preocupación un trágico suceso reciente en el que un joven terminó internado en la unidad de terapia intensiva con heridas de gravedad tras sufrir un accidente en motocicleta, luego de que un perro saliera a la vía a intentar morderlo. «Hemos visto una madre llorando en el hospital pidiendo apoyo para su hijo… está en terapia intensiva el joven con gravedad», lamentó la presidenta barrial.
El problema afecta a todos los sectores de la comunidad. Estudiantes que se dirigen a sus centros educativos y familias enteras evitan ciertas calles por temor a ser atacados. Incluso la propia dirigente vecinal ha sido víctima de mordeduras por parte de animales que ya acumulaban múltiples denuncias de otras víctimas.
Asimismo, se cuestionó la actitud de algunos propietarios irresponsables que acumulan una gran cantidad de mascotas sin contar con las condiciones económicas ni espaciales adecuadas para su manutención. Estos animales, al alcanzar cierta edad, terminan siendo abandonados o dejados en la calle, donde se tornan agresivos. Lejos de asumir una postura reflexiva, varios dueños reaccionan con hostilidad e insultos cuando los dirigentes o los vecinos afectados intentan dialogar sobre los destrozos o ataques ocasionados por sus animales.
Ante este panorama crítico, los habitantes del barrio exigen una intervención más firme y coordinada entre las instituciones competentes, como Zoonosis, las organizaciones protectoras de animales y los propios vecinos.
Si bien se reconoce el derecho e importancia de proteger y alimentar a las mascotas, las autoridades barriales enfatizan que la tenencia responsable implica mantener a los animales dentro del perímetro domiciliario para evitar tragedias. Se hace un llamado urgente a las instancias municipales para aplicar sanciones drásticas contra los propietarios reacios a cumplir las normativas, recordando que el cuidado de los animales debe ir estrictamente de la mano con la seguridad y el bienestar de toda la
comunidad.

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