La situación económica en la provincia Cercado de la ciudad de Tarija ha alcanzado un punto crítico que preocupa cada vez más a las familias locales. En una reciente entrevista con la red periodística Plus tlt, Richard Hoz de Vila, dirigente vecinal de la zona, alertó sobre los efectos devastadores de la inflación en la canasta familiar y criticó duramente la inacción de las autoridades frente a esta problemática.
Según Hoz de Vila, la población ya empieza a experimentar los embates de una hiperinflación que ha provocado que los precios de productos esenciales de consumo diario se dupliquen. Ejemplos alarmantes son el aceite, cuyo costo ronda los 10 bolivianos, y la carne de pollo, que ya bordea entre los 20 y 22 bolivianos por kilo. «Lamentablemente vivimos una situación donde la hiperinflación ya se nota en la canasta familiar», enfatizó el dirigente, al señalar que estas alzas desmedidas pulverizan el poder adquisitivo de los ciudadanos.
El representante vecinal denunció además la falta de empatía de las autoridades, quienes administra la situación desde sus escritorios sin conocer la realidad de los mercados. Frente a ello, exigió que se adopten medidas concretas, tales como la abrogación de leyes nocivas como la Ley 2757-16 o la implementación de políticas que garanticen el retorno de divisas e ingresos de dólares al país por parte del sector exportador e industrial.
Asimismo, cuestionó los «incentivos perversos» otorgados a ciertos sectores empresariales que gozan de exenciones impositivas y arancelarias sin aportar al fisco ni generar beneficios tangibles para la clase trabajadora.
Como solución de fondo, Hoz de Vila sostuvo que es indispensable ajustar el salario mínimo nacional acorde a la inflación real. Remarcó que el trabajo debe dignificar la vida de los bolivianos a través de ingresos justa y adecuadamente remunerados. Paralelamente, sobre el debate del transporte público, abogó por una estructura de costos equilibrada que no perjudique ni a chóferes ni a usuarios.

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