Gendarmes argentinos percibieron un fuerte olor a combustible al acercarse a la cabina para solicitar la documentación al conductor.
Al inspeccionar el vehículo, observó cinco mochilas de camuflaje sobre la cama ubicada en la parte trasera de la cabina.
Consultado sobre su contenido, el chofer aseguró inicialmente que se trataba de ropa sucia. Sin embargo, segundos después admitió que las mochilas contenían «cosas prohibidas».
El conductor boliviano también reveló que otro camión cisterna, que circulaba en la misma dirección, transportaba una carga similar. «Lleva lo mismo que yo», habría manifestado.
Tras la requisa, las autoridades encontraron 228 «ladrillos» de cocaína en el primer camión, con un peso total de 239 kilogramos.
En el segundo cisterna hallaron otras seis mochilas que contenían 142 «ladrillos» de cocaína, con un peso de 149,5 kilogramos.
En total, ambos vehículos transportaban cerca de 389 kilogramos de cocaína, que fueron secuestrados por las autoridades argentinas.Fuente @JAP

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