Tras un exhaustivo diagnóstico de más de dos meses, el Gobierno Municipal de Tarija, a través de la Secretaría de Medio Ambiente, anunció acciones severas para frenar la histórica contaminación de la quebrada Víbora Negra, un afluente clave que atraviesa el centro de la ciudad y desemboca en la quebrada del Monte y el río Guadalquivir.
El secretario de Medio Ambiente, Fernando Castellanos, informó a Plus Tll que en el estudio participaron la UGR, COSAALT, técnicos municipales, las Juntas Vecinales y expertos de Agua Tuya. El diagnóstico reveló que la quebrada registra un caudal contaminado permanente de 12 a 14 litros por segundo, alcanzando picos de hasta 18 litros por segundo en horas de mayor consumo. Este flujo proviene de descargas clandestinas de aguas residuales y lodos fecales equivalentes al desecho de entre 1.000 y 1.500 viviendas.
«Es una contaminación tremenda que pone en riesgo la salud pública y el medio ambiente», advirtió Castellanos. Tras las inspecciones, se identificaron al menos cinco puntos críticos de vertido generados por tuberías de la Cooperativa de Agua de Tarija responsables del 50% de la carga contaminante. La Alcaldía formalizó la entrega de una carta dando un plazo improrrogable de 20 días hábiles para corregir la falla; de lo contrario, se iniciarán denuncias penales.
Las notificaciones también alcanzan a otros sectores: el Hospital Regional San Juan de Dios, por el vertido no autorizado de aguas calientes; tres empresas de lavaderos de autos; y el sector comercial del Mercado El Dorado, cuyo flujo residual representaba hasta un 10% de la contaminación (ya parcialmente intervenido).
Bajo las instrucciones del alcalde Johnny Torres Terzo, el municipio busca descontaminar al menos el 70% de la quebrada durante este año, resolviendo un problema ambiental de más de 30 años de antigüedad.

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