El Gobierno reconoció este viernes que las organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico y a otros delitos han incrementado su presencia en Bolivia y que la Policía enfrenta una escalada de violencia provocada por estos grupos. La admisión surge luego de que, en menos de 48 horas, se registraran al menos ocho muertes violentas en el país —siete de ellas en Santa Cruz— además de una serie de atracos armados ocurridos en Santa Cruz y Cochabamba.
Consultado sobre si el narcotráfico y las organizaciones criminales habían rebasado a la Policía Boliviana, el ministro de Gobierno, Marco Oviedo, respondió de forma categórica: «Sí, efectivamente, no hay que ocultar la verdad. Las organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico, pero también las organizaciones de crímenes comunes como asaltos y asesinatos, se han incrementado en el país«.
No obstante, la autoridad sostuvo que la actual situación es consecuencia de un proceso acumulado durante las últimas dos décadas y no de hechos recientes. «Esto no ha nacido hace seis meses o hace ocho meses. Es la acumulación de 20 años de haber desestructurado la Policía, de haberla desconectado del mundo internacional, de no haberle dado apoyo ni inteligencia, y es lo que estamos viviendo ahora», afirmó.
Además, el ministro dijo que llevarse el cuerpo de un efectivo asesinado constituye una “afrenta” a la Policía Boliviana y aseguró que coordinará con sus pares de Brasil para realizar operativos conjuntos en la frontera.
“Vamos a implementar una operación conjunta entre mi par del Brasil, el ministro de Justicia y Seguridad, el director de la Policía Federal, el comandante general de la Policía Boliviana, el alto mando policial y el Ministerio de Gobierno para hacer operaciones conjuntas en todos los puntos críticos que tenemos en la frontera con Brasil”, afirmó
Violencia en aumento
Las declaraciones del ministro se producen en medio de una escalada de hechos violentos que golpeó principalmente al departamento de Santa Cruz.
Entre el miércoles y jueves, cuatro personas fueron asesinadas durante un ataque armado en una estancia de San Matías. Horas después, una segunda balacera en la comunidad de Ascención de la Frontera terminó con el asesinato del subteniente Gerson Salazar Aliendres, quien realizaba labores investigativas en la zona, mientras otro efectivo policial resultó herido.
A estos casos se suma el hallazgo de dos jóvenes decapitados en el municipio de Yapacaní, cuyos cuerpos presentaban signos de tortura, según reveló la autopsia médico legal.
En paralelo, en el municipio de Cocapata de Cochabamba también registró un homicidio que es investigado como un presunto ajuste de cuentas relacionado con el narcotráfico.
Ante el incremento de la violencia, el comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, informó el envío de grupos tácticos especializados desde La Paz, Cochabamba y Oruro para reforzar las operaciones en Santa Cruz.
El jefe policial explicó que el objetivo es fortalecer las investigaciones, capturar a los responsables de los ataques y combatir a las organizaciones criminales que operan principalmente en las zonas fronterizas.
Asimismo, expresó sus condolencias por la muerte del subteniente Salazar, a quien calificó como un «héroe nacional», y aseguró que la institución mantendrá las operaciones contra las bandas criminales.
«La política institucional es luchar contra la corrupción y contra esas organizaciones criminales que están causando muerte, dolor y daño a nuestro país», manifestó.
Un día antes, durante la Primera Reunión Ordinaria del Consejo de Coordinación Sectorial de Seguridad Ciudadana, Oviedo había exhortado a gobernaciones y municipios a fortalecer la coordinación con la Policía Boliviana e incrementar la inversión en seguridad ciudadana.
El ministro sostuvo que la lucha contra el crimen organizado requiere una acción conjunta entre todos los niveles del Estado para fortalecer la prevención del delito, mejorar la inteligencia policial y recuperar el control frente a las organizaciones criminales.
Mientras tanto, las investigaciones sobre los recientes hechos de violencia continúan y la Policía mantiene operativos en distintos puntos del país para dar con los responsables de los asesinatos y de la seguidilla de atracos armados registrados durante las últimas semanas. / EL DEBER

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