El sector del transporte libre y pesado en la región de Tarija ha manifestado su profunda preocupación y rechazo contundente ante el incremento desmedido en las tarifas de los peajes en las trancas de control, tales como La Pintada y Chimeo. Según denunció Luis Casso, representante del sector, el aumento en los costos de los peajes representa prácticamente un 100% de subida de forma unilateral, lo cual ha generado indignación entre los choferes afiliados que ya vienen soportando múltiples golpes económicos.
Durante la entrevista, Caso ejemplificó la situación detallando que un camión que transitaba de la zona hacia El Valle pagaba anteriormente 3.50 bolivianos, mientras que ahora debe cancelar 5.50 bolivianos. Del mismo modo, en la ruta de Chimeo hacia Macharetí, la tarifa subió de 7 a 15 bolivianos. Los transportistas afirman que no comprenden las razones de este reajuste y acusan a las autoridades de imponer medidas de la noche a la mañana, sin un consenso previo con el transporte pesado nacional ni una justificación clara por parte de la dirección de Vías Bolivia, cuyos funcionarios regionales se limitan a señalar que obedecen órdenes superiores.
La molestia del sector no se limita únicamente al factor económico, sino también a las deficientes condiciones en las que se encuentran las rutas nacionales y departamentales. Los dirigentes recalcaron que actualmente se pagan peajes en carreteras que están en pésimo estado, con tramos destrozados como los que van desde Yacuiba hacia Cabezas o la falta de empresas de conservación eficientes en vías críticas como la ruta de Patcay a Bermejo. Ante este panorama, los transportistas consideran injusto que se les exija un pago mayor cuando la infraestructura vial es deplorable y no garantiza una circulación segura.
Ante la falta de respuestas claras, la dirigencia ya ha cursado una nota formal a la Confederación Nacional y al director nacional de Vías Bolivia para exigir explicaciones sobre el incremento de las tarifas. Asimismo, advirtieron que el sector se encuentra en estado de emergencia y no descartan asumir medidas de presión drásticas, como bloqueos o paros, si las autoridades nacionales no atienden sus demandas en los plazos establecidos. Los representantes concluyeron señalando que el transporte ya no está dispuesto a tolerar imposiciones ni decretos que vulneren su estabilidad laboral, advirtiendo que llegarán hasta las últimas consecuencias para frenar este abuso tarifario.

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