Tarija: YPFB niega escasez, pero los surtidores están colapsados


Las largas filas en las estaciones de servicio han vuelto a convertirse en el paisaje cotidiano de Tarija. Desde la semana pasada, cientos de vehículos —públicos y particulares— madrugan o esperan durante horas para acceder a gasolina o diésel. La escena se repite en los surtidores de la capital y las provincias, en medio de una creciente preocupación por el abastecimiento de carburantes.
Desde Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) aseguran que el suministro está garantizado y que no existe razón objetiva para las filas. El sector del Transporte acusa al presidente Luis Arce de haber detonado el caos, con una declaración que puso en duda la provisión regular de combustibles.
Arce generó incertidumbre
Fue una afirmación del propio mandatario. El presidente Arce reconoció que el Gobierno no puede garantizar plenamente el abastecimiento de diésel y gasolina debido a la falta de financiamiento externo. Atribuyó esta limitación a lo que denominó un “estrangulamiento” en la aprobación de créditos por parte de la Asamblea Legislativa Plurinacional.
“Mientras no tengamos la posibilidad de garantizar los recursos para la compra y el abastecimiento de diésel y gasolina, por supuesto que eso no está garantizado”, dijo Arce a tiempo de agregar que, sin la aprobación de créditos externos, es “muy difícil” sostener el nivel actual de suministro, y que los esfuerzos del Ejecutivo no alcanzan para asegurar una dotación continua.
Volúmenes YPFB ha confirmado que aumentará los volúmenes de suministro en un 20%. Prevé entregar hasta 240.000 litros de diésel y gasolina
La reacción social no se hizo esperar. Lo que en días previos era una situación de tensión contenida, derivó en una oleada de incertidumbre. Ciudadanos de a pie, transportistas, productores y comerciantes se volcaron masivamente a los surtidores para llenar sus tanques “por si acaso”.
El transporte culpa al Gobierno
El ejecutivo de la Federación del Transporte 15 de Abril de Tarija, Gabriel Pérez, fue enfático al señalar al presidente Arce como principal responsable de esta nueva crisis. Mencionó que sus declaraciones generaron un miedo colectivo y eso ha provocado que las filas se dupliquen y en vez de garantizar el abastecimiento, generó inseguridad.
Según Pérez, el transporte público trabaja actualmente a un 40% de su capacidad por la falta de carburantes, lo que implica fuertes pérdidas económicas y el riesgo de incumplimiento en el pago de préstamos bancarios.
Ante esta situación, el dirigente informó que se pedirá un ampliado de emergencia a nivel nacional a través de la Confederación del Transporte, con la posibilidad de asumir medidas de presión si la crisis no se resuelve en los próximos días.
Apuntó que el desabastecimiento no solo afecta la economía del transporte, sino de toda la población. Además, agregó que hay personas que ya están revendiendo combustible a precios elevados.
YPFB: “No hay escasez”
Desde la contraparte oficial, YPFB asegura que el suministro está asegurado y que las filas responden más a la desinformación y la especulación, que a una verdadera falta de carburantes. El jefe distrital Comercial de YPFB en Tarija, Oscar Loayza, explicó que el miércoles pasado se comercializaron 200.000 litros de diésel y 205.000 litros de gasolina, cifras que calificó como normales.
No obstante, ante el pico de demanda observado, la estatal petrolera decidió ampliar entre un 10% y 20% el volumen diario de entrega, lo que equivale a un incremento de 40.000 litros adicionales por día. Enfatizó que los volúmenes están garantizados, y en planta se tiene reservas suficientes para abastecer los próximos seis días.
A su juicio, el problema es psicológico y responde al temor generado por versiones no oficiales. Reconoció que el tema de los carburantes es muy sensible y una palabra puede disparar el miedo y provocar compras masivas innecesarias. Aclaró a la población que no habrá un cambio en el precio ni desabastecimiento general.
“Con los volúmenes que estamos recibiendo, no hay ningún inconveniente para el abastecimiento”, dijo Loayza, a tiempo de señalar que por día llegan entre 3 a 10 cisternas con carburantes, además que Tarija tiene la ventaja de recibir el carburante por poliductos, que entrega por día hasta 300.000 litros de combustible.
Arcistas culpan a la Asamblea Legislativa
En medio de esta tormenta de incertidumbre, sectores como el transporte y el comercio quedan atrapados sin opciones claras. Desde el arcismo responsabilizan a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) por no aprobar los créditos que garanticen los recursos para el abastecimiento de carburantes.
El diputado por el MAS, José Huanca, señaló que en la ALP se han bloqueado créditos, ahora se ha boicoteado la ley del litio, lo que era una posibilidad para atraer divisas al país, y todo esto va en desmedro del pueblo boliviano.
“No le han perjudicado al presidente, le han perjudicado al pueblo boliviano. El presidente va a cumplir su mandato, va a recibir su salario, sus ministros igual, los diputados y senadores igual”, manifestó./El País
