Los últimos años del mandato del expresidente Luis Arce estuvieron marcados por una profunda fractura dentro del Movimiento al Socialismo (MAS). La pugna por el poder se centró en la confrontación entre los seguidores de Evo Morales (evistas) y los que respaldaban a Luis Arce (arcistas). Más tarde, una tercera facción afín a Andrónico Rodríguez, conocida como el androquismo, cobró relevancia, con la intención de asumir el liderazgo de la izquierda boliviana y disputar el poder en las elecciones generales.A pesar de las críticas que Arce, Morales y Rodríguez recibieron por su manejo de la gestión pública, y de ser acusados de encabezar la crisis que aún afecta al país, el conflicto interno dentro del MAS solo sirvió para obstaculizar el trabajo de las autoridades y complicar la vida de los ciudadanos.Esa experiencia podría allanar el camino para una nueva pugna, ahora en el seno del actual gobierno. Esta vez, los protagonistas parecen ser el presidente Rodrigo Paz y el…